Ciudad museo

Nuestra despedida de Toledo, ese venerado reflector de la vida y usos de unas cuatro razas distintas, nos deja la impresión de que aún debemos realizar una visita más tranquila; llevamos saudades de una convivencia imaginaria con algunos personajes legendarios que vivieron en una época de civilización barbarizada; con los feudalismos intransigentes de un absolutismo férreo; con las soberbias ostentaciones de un clericalismo poderoso; con imágenes suavísimas de unas damas beatas y romanescas; con todo, en fin, lo que se siente y prende por los objetos sacros y profanos que transformaran la antigua corte de los reyes castellanos en un erario inagotable de memorias pasadas.
Toledo, en verdad, ante las transformaciones de nuestros días y en el transcurso de los siglos por venir, si el martillo de las manos de los innovadores modernos no la destruyen, continuará siempre ostentando el nombre pomposo y justo de verdadera ciudad museo.

DAVID CORREIA SANCHES FRIAS   Notas a lapis. Passeios e digressoes peninsulares   (1886)


















Solitario

Nadie aquí piensa en dormirse si no es sobre el seno de una amante; y yo, en esta ciudad, donde todos los corazones palpitan de amor y de dicha, donde todos los brazos se entrelazan, donde todas las almas de entregan y se funden, soy el único ser solitario, reprimido en sí mismo. Sólo soy el extranjero.

ANTOINE FONTANEY  Recuerdos de España: Una tarde en Toledo (1832)


Cualquier desentono escandaliza

Toledo no es sólo una ciudad antigua de gran carácter, sino una ciudad sin cuyo carácter antiguo no sería concebible ni tendría razón de ser. Acrópolis sagrada de la Historia, del Arte y de la Tradición nacionales, cualquier desentono escandaliza en ella, toda novedad la ofende. No son sólo las reformas que sufren algunos viejos edificios (...) lo que altera la peculiar fisonomía de Toledo. En Toledo, como en otras, y quizá más que en otras arcaicas urbes españolas, tanto se ha solido pecar por lo que se reforma, como por lo que se destruye, como por lo que se edifica de nuevo. Censurables hechos consumados son estos; pero por si censurables los censuramos, por consumados no tienen remedio.

   CONDE DE CEDILLO   La ciudad de Toledo y las reformas urbanas. (Boletín de la Real Academia de la Historia. 2 enero 1915)   










 

San Juan de los Reyes

Los reyes don Fernando y doña Isabel han mandado construir este monasterio, que es de piedra de sillería, con verdadera magnificencia. En la iglesia (que, excepto el coro, está ya terminada) se ven los escudos y empresas de los monarcas, la efigie de su patrono San Juan Bautista y otras imágenes de santos. De los muros exteriores del templo penden cadenas y grillos de los cautivos cristianos de Granada, puestos allí en memoria suya y en la de sus libertadores, y son tantos, que no bastarían dos carros para llevarlos. Me dijo el arquitecto de la obra que ésta vendrá a costar unos doscientos mil ducados. Los frailes del monasterio son de la Orden de San Francisco; guardan la regla con estrecha rigidez y hacen vida ejemplar. Allí encontré al general de la Orden, que en el año 1490 estuvo en Nuremberg, hombre doctísimo, muy querido de los reyes y con el cual conversé largamente.

   JERÓNIMO MÜNZER   Viaje por España y Portugal  (1494-1495) 













Fuertes murallas

También tiene otra puente sobre el río Tajo, de dos ojos, que llaman de San Martín, labrada con tanta excelencia, que es tenida por una de las buenas de España. De ésta dicen algunos que la hicieron de nuevo los reyes godos teniendo su corte en Toledo, el cual cerca el Tajo más de las dos tercias partes de él; y lo que no cerca está muy fortalecido de dos fuertes murallas en que hay ciento y cincuenta torres. Y tiene un campo llano, que se llama la Vega, la cual es muy apacible, y donde salen a recrearse las ninfas de este lugar en todos tiempos, porque en invierno tiene sol y en verano frescura.

   AGUSTÍN DE ROJAS VILLANDRANDO   El viaje entretenido (1603)